CONSEJO REGULADOR DE RIOJA

La Rioja es una tierra con una historia milenaria que comenzó hace más de dos mil años tal como lo testimonian los numerosos restos arqueológicos de lagares y bodegas de la época de la dominación romana.

Rioja ha sabido mantenerse a la vanguardia de la innovación vitivinícola con una gran diversidad de vinos con personalidad diferenciada, que han fundamentado su éxito en los mercados y le han situado en la élite de las denominaciones de origen históricas europeas, siendo hoy la marca “Rioja” una de las cinco con mayor notoriedad entre las zonas vinícolas más prestigiosas del mundo.

La importancia económica que durante siglos ha tenido la viticultura para la región tiene su origen cuando, al igual que otros grandes vinos europeos, comienza a ser producto de mercado en la transición del medievo a la edad moderna a fin de atender la creciente demanda de una población cada vez más concentrada en las ciudades, lo que requería la modernización del hasta entonces difícil y controlado comercio del vino, que aumenta considerablemente en aquellas zonas vinícolas, como Rioja, que han incrementado la producción muy por encima de sus necesidades de autoabastecimiento.

Un hito muy significativo fue la creación en 1787 de la Real Junta de Cosecheros, cuyo objetivo era el fomento del cultivo de la vid, contribuir a la mejora de la calidad de los vinos y facilitar la comercialización en los mercados del norte, por lo que su dedicación prioritaria fue construir y mejorar caminos y puentes para unir los pueblos vinateros riojanos con Vitoria y con el puerto de Santander.

La tradición vitivinícola riojana comienza a adquirir un perfil claramente diferenciado cuando algunos avezados hombres del vino introducen nuevos métodos de elaboración y crianza de los vinos y fundan las bodegas hoy centenarias en la segunda mitad del siglo XIX. Si la mejora de la comercialización del Rioja recibiría su empujón definitivo con la llegada del ferrocarril y de los compradores franceses debido a la crisis de la filoxera, ilustres bodegueros como Luciano Murrieta, Camilo Hurtado de Amézaga o Rafael López Heredia, constituyen el máximo exponente de la definitiva introducción del concepto moderno de calidad en los vinos de Rioja, con la especialización en la producción de vinos de calidad criados al estilo del Medoc y comercializados en botella.

La Denominación de Origen Calificada Rioja puede ser considerada la denominación de origen más antigua de España. Sus antecedentes legales se remontan a 1926, fecha en la que se decretó la creación de un organismo que regulara el uso de la marca colectiva “Rioja”, cuya utilización en las etiquetas de vino había sido autorizada un año antes.

Desde entonces Rioja ha sido un modelo de Denominación en constante proceso de modernización y adaptación a las exigencias de los nuevos tiempos, hábitos de consumo y evolución de los mercados. Con su particular forma de entender la innovación en la tradición, el gran desarrollo de la estructura productiva y comercial de Rioja en los últimos años del siglo XX y el prestigio alcanzado por la calidad de sus vinos le ha convertido en una de las grandes denominaciones del mundo. Si las últimas décadas del siglo XIX fueron el punto de partida de la moderna historia de los vinos de Rioja, gracias al nacimiento de una incipiente industria bodeguera y al perfeccionamiento de las técnicas de elaboración, la década estrenada con la mítica cosecha de 1970 significaría una auténtica revolución de las estructuras productivas y comercializadoras, que conduciría a los vinos de Rioja a su indiscutible liderazgo entre los vinos de calidad españoles.

Coincidiendo con el reconocimiento oficial de Rioja como Denominación de Origen Calificada en abril de 1991, se inicia un periodo de expansión y modernización del sector vitivinícola riojano. La concesión de la Calificada era el obligado reconocimiento al serio y continuado esfuerzo realizado por el sector vitivinícola riojano para alcanzar las más ambiciosas metas de calidad, un esfuerzo que a partir de entonces se multiplicó si cabe en la búsqueda de la excelencia.

Es también la denominación de origen que cuenta con mayor número de bodegas inscritas, 600 con registro de industria embotelladora, y la primera que obtuvo, en 1991, el rango de “Calificada”, una distinción establecida por la Ley española para reconocer a aquellas denominaciones de origen que cumplen determinados requisitos de control y calidad.

Fuente: Consejo Regulador DOCA Rioja